Bueno pues por fin he pasado una noche con una tía, pero sin que pasase nada claro, ya sabeís que hasta que no me follen a mí...
Sienta bien esto de la intimidad. Alexandra es un puño de tía, con ojos preciosos. Me voló los sentidos cuando la conocí hace ya años y fíjate que puta vida que se las guarda a uno, estas oportunidades de oro. Ella respeta el Ramadán, bebe güisqui en la santidad de su apartamento-estudio, donde tiene colgadas postales de Bacon, Basquiat, Picasso, Cullen (Adam Cullen pintor aussie que espero conocer), Nolan y bueno, Matisse, pero a quién le importa.
jueves, 5 de junio de 2008
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