
Fin de la trilogía.
Si ya sabía yo que las vallas del Zentral están para algo. Ni tan altas que no pase el Boron, ni tan bajas que las salten las tías.
Peitx, tú vives la realidad que tú has elegido tío. Tú has tomado las decisiones que te han llevado donde estás. Integra esto porque es la única manera de cambiar algo. Ni índice bursatil, ni Aconcagua, ni ostias, tu felicidad depende de lo que tú quieras para tí mismo. Y lo sabes cabrón.
Y lo de víctima, pues no sé. La gente se molesta por estar cebada de importancia. Disculparse es de sabios, pero una vez hecho de corazón, cabeza arriba. Ya hablaremos de las sutilezas over a cuenco de porridge.
Tengo muchas ganas de veros y no hacer nada y decir chorradas y comer pipas y pasar frío juntos.
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